Fresas y moras

El otro día me pasé unos 10 minutos delante de las tarrinas de fresas del supermercado. Yo en realidad iba a comprar tomates, pero pasé por delante y olía a fresas y las fresas olían a verano... y por un momento olvidé mi teoría de "En Madrid no es verano, es infierno". Así que decidí comprar una tarrina para fingir que era verano y que no estaba en una ciudad que tiene el super poder de convertirte en caldo.

No sé en vuestros supermercados, pero en el de mi barrio las fresas y la fruta en general (menos la de la sección ecológica-vip-chachi-guay-a-precio-de-caviar) está tirando a pocha. Yo creo que en mi colegio y en mi residencia venían a comprar la fruta aquí. Yo no sé si es fruta que empezaron a machacar para hacer zumo y luego se lo pensaron mejor o si es que viene de los parques y cuando cae del árbol cae en cemento. No sé.

Escoger una tarrina no es fácil, hay que evaluar las fresas podridas, semi-podridas y sospechosas de pudrise en breve de cada tarrina, hacer una media y ver cuál sale ganando. Yo creo que si nos quisieran un poco a los consumidores nos lo pondrían en el plástico de fuera. Igual que ponen el número aproximado de alcachofas que hay en una lata, que pongan algo como "10-12% de pochedad" y entonces buscas hasta que encuentras una que tenga el "8-10% de pochedad" y te ahorras un montón de tiempo y cálculos.

Estuve a punto de rendirme varias veces, pero al final encontré una tarrina que parecía semi decente. Al día siguiente la saqué de la nevera*, la abrí y lo primero que hice, instintivamente, fue agacharme a oler las fresas/el verano. Casi tengo que meter la cabeza dentro para poder oler algo, con lo que me entró el estrés de que una vez abiertas el olor/verano se iba a evaporar en nada. Agarré la tarrina, me la llevé a la cara, inspiré fuerte para que no se me escapase ni un poco de verano... y en ese momento me vi desde fuera, de pie en la mini cocina de este piso con tabiques de papel, en una ciudad que se derrite, esnifando una tarrina de fresas... y me entró la risa por todas las veces que habré dicho "Estamos en el futuro apocalíptico de las películas".

Y lo reconozco, por un momento, un momento pequeñito, la risa se volvió nerviosa. Acababa de leer el cómic en el que basaron Days of Future Past, y el futuro apocalíptico de los X-Men era 2013, ¿por qué no iba a ser el nuestro 2014? Pero entonces me acordé de que hacía unas semanas, en vez de esnifando fresas podres, estaba en el monte cogiendo moras silvestres... Y volví a tenerlo todo claro: lo siento Madrid, pero no soy yo. Eres tú.



*"¡La fruta no se mete en la nevera!" Si quieres fresas y no compota, las metes en la nevera.

P.D.: Esto... ¿me perdonas, Madrid? ¿Somos amigos?¿Y ahora? ¿Y ahora?

Comentarios

  1. #yoconfieso que también huelo las cosas y también me huelen a verano y también las vuelvo a oler obsesivamente una y otra vez... Sabes cuál es el problema? Yo creo que no es ni Madrid, ni Coruña, ni tú, ni yo... es San Martiño, porque allí huele bien el verano, la primavera, el otoño e incluso el invierno. Y claro, cuando nos alejamos de allí nuestros sentidos se rebelan :)
    (Me levanté morriñosa... y eso que estoy a 1h nada más! jeje)
    Que te aproveche la compota de fresas, y tranquila, noviembre es un mal mes para los esnifadores de verano, pero solo quedan 5 o 6 meses para que empiece a oler lejanamente a un verano nuevecito y reluciente. Que nos sea leve la espera!

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