Procesión zombie

Creo que hoy participé en la procesión más ridícula del mundo. El metro en sí es ridículo, por lo menos por las mañanas: un montón de gente marchando en fila al mismo paso en un estado de semi consciencia. Pero si además lo hacen al ritmo de My heart will go on, a.k.a la canción de Titanic, (mal)tocada en un acordeón...

Pero para mí, sin duda, una de las procesiones más terroríficas es la que tenía lugar cada mañana en mi pueblo: la procesión zombie del instituto. Aún recuerdo con escalofríos mi primer encuentro. Yo aún estaba en el colegio y no sabía que esas cosas existían. Pero una mañana, al salir temprano para comprar pan para los bocadillos de una excursión... los vi.

No sé cómo explicarlo. Salí a la calle y todo estaba a oscuras, en silencio. Y de pronto me fijé. De todas las calles adyacentes fluía a borbotones una riada de zombies. Eran diferentes pero venían uniformados con vaqueros y carpeta, iban en grupos de 3 o 4 pero nadie hablaba, tenían la mirada perdida pero sabían perfectamente a dónde iban... hacia delante... todo recto hasta salir del pueblo. Hasta el Instituto. Era como una Santa Compaña sub 18. Era... raro.

Lo peor fue vivir los años siguientes sabiendo que acabaría incorporándome a la riada zombie.

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